Agroforestry

19 Nov

Héctor E. Colón

October 29, 2020

My knowledge and love for agricultural production, and subsequent nature conservation, started early on in life, in the biodiverse agroforestry and silvicultural agriculture scenarios being carried on in the farms of my two uncles at the highly-steeped mountains of Central Puerto Rico (Barranquitas). To obtain sound agricultural production, agroforestry conservation practices had to be carried out at those altitudes, and those practices were put into practice by my uncles. I learned by doing small agricultural tasks for my family as I also played and had fun with my nephews, among the cattle, the chickens, the forested areas, the coffee plants, and the streams.
Without knowing, I was immersed as a child, in AGROFORESTRY SCENARIOS: Contoured lines were made to grow crops (e.g. corn) perpendicular to the flow of water, so this liquid force was diminished in these high gradient soils, and the resources (soil, nutrients and water) could be evenly being distributed, thus conserving these precious resources. In the windward side, windbreakers were used and in the leeward-lower part of the farm, a secondary forest, not only gave shade to coffee, but now I know that it served as a filter to the polluted waters. I vividly remember that the filtered water flowed into the crystal-clear creek, where we also had fun swimming in the cold pools of water.


Sometimes children’s play was combined with minor farm labors, such as milking cows, tilling, planting seeds, and picking products such as coffee beans, corn husks and chicken eggs -in hidden nests in the grasslands- and this was also part of the fun. I became a conservationist.
It was in these forest stands that I first saw the beautiful and endemic Puerto Rican Tody (Todus mexicanus) a bird that I would eventually study its’ behavior while studying Ph.D. courses at the University of Chicago. The Tody itself is one of the most productive consumers of insects in the coffee plantation, as one insect was caught by the adult pair of Todies every minute from dawn to sun set.
One of the two uncles produced his food and variable income as an agrologist, the other, had a fixed salary working as an Agricultural Ñ

in Barranquitas. He was an employee by the University of Puerto Rico (UPRM). I vividly remember being in his private Willy’s Jeep going into different agricultural lands to extend his knowledge to other farmers. He helped them with fertilizers, water-soil conservation practices, barb-wired fences, seed, trees, and other practices.


I went to the UPRM were I learned ecology and gained a BS and a MS degree. In addition to the coursework, I designed empirical projects, conducted, gathered data, and wrote technical papers. In particular I researched the agricultural impact of sugar cane production-soil-nutrient input to “the most important bird refuge on the island (Danforth, 1926)” and wrote various articles, one of them entitled The importance of Cartagena Lagoon, Lajas, PR, for the preservation of endangered birds. Cartagena, is one of the deepest spots of the important Lajas Valley watershed. I honestly believe that these and other efforts (meetings, symposia participation, petition letters) were enough to convince both the Department of Natural and Environmental Resources and the US Fish Wildlife Service to create the Cartagena Lagoon National Wildlife Refuge. Indirectly, these personal efforts let to enhanced productivity, improved soil, and water health, and restored wetlands and wildlife habitat.
After the Cartagena conservation efforts, I became the First Manager of Boquerón State Forest (BSF), a strip of fragmented coastal state forest that goes from the mouth of the important Guanajibo watershed or Estuary, in rainy Mayaguez, all the way up to the dry Punta Montalva in Lajas municipality. I was the Representative Person of the Department of Environmental and Natural Resources in Southwestern Puerto Rico, as I also managed La Parguera, Belvedere and Joyudas’ Natural Reserves as well as the Boquerón Wildlife Refuge. BSF is the main natural water filter, soil conservation system of adjacent upland cattle ranches into the sea. As said, I was also the manager of the State Wildlife Refuge, located at the westernmost end of the Lajas Valley watershed and where an impoundment was built in 1960 to receive water from the main western drainage channel of the Lajas Valley irrigation system. I had to maintain water health, restore wetlands, and create wildlife habitat. Three segments of BSF have boundaries with NRCS lands, run by USFWS near the Cabo Rojo Lighthouse.


As a forest manager I represented the Agency, worked in close partnership with adjacent landowners and livestock producers in order to produce or reduce water pollution that went into the forest, I coordinated efforts with non-governmental organizations, as well as local, State and federal agencies in order to create a healthy and productive private-public landscape and ccorridors.
It is interesting how child’s experiences somehow modify future interests in humans. Thanks to my family that these experiences were very positive.

Quote

¿Por qué llegan la Yaguasa y el Ibis a Puerto Rico?

5 Jan

© 2020. Héctor E. Colón- Rodríguez

Dos Yaguasas miran, sin sorprenderse al lente del autor en el Cartagena Lagoon National Wildlife Refuge, en Lajas, Puerto Rico. La foto, tomada cerca del 2011, hubiera sido algo insólito para los 1982, cuando comenzamos unos esfuerzos que a continuación revelo, y lo convertí, de un proyecto individual a uno colectivo. Esta es la historia del INCEPTION POINT del Refugio Nacional de la Laguna Cartagena.

Resumen. Para mediados de la década del 1970 solo existía una laguna de agua dulce funcional en Puerto Rico: la Laguna Cartagena, en Lajas.  Para entonces, se creía que Cartagena estaba en tan buenas condiciones que se le consideraba como “el principal y único refugio agua dulce para aves acuáticas amenazadas en la Isla.” Pero en una visita que hicieramos cerca del 1976, nos percatamos de que todas las publicaciones se equivocaban: no existía la excelencia, ni la biodiversidad, ni la abundancia reportada de aves acuáticas. Cartagena era prácticamente un lugar casi sin vida silvestre y se hallaba llena de vegetación y moribunda. Motivado por aquel insólito descubrimiento, desde el 1979 al 1980, realicé una investigación de CAMPO y otro estudio simultáneo sobre lo HISTÓRICO, que incluía los peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos y los cambios del paisaje de Cartagena.  Esta labor la hacía por un genuino interés y una preocupación, por rescatar el hogar de muchos organismos que dependían de la última laguna de agua dulce que quedaba en la Isla para aquel entonces. Este estudio, lo plasmaría en un documento titulado, “Los Vertebrados de la Laguna Cartagena, con notas de las laguna El Anegado y Guánica,” y que contiene unas 220 páginas, “un reporte exagerado,” pues era la calificación de dos cursos subgraduados (Problemas Especiales de Zoología I y II), del Departamento de Biología del Recinto Universitario de Mayagüez, de la Universidad de Puerto Rico (UPRM).  O sea, que tal vez con un reporte de unas 50 páginas bastaba para satisfacer las necesidades del curso subgraduado. De Los Vertebrados surgió que la laguna (“unica en Puerto Rico”) estaba a punto de desaparecer, que había perdido un 95 % de su agua abierta. Con esta perdida las aves que dependían de este hábitat estaban en peligro de desaparecer. Comencé un proyecto para salvar la laguna y revertir -en lo posible – el daño hecho.

Dos Yaguasas, especie que estuvo en peligro de extinción en Puerto Rico, demostrando su regreso, y también de dónde sale su nombre científico de cisne arbóreo. Foto cortesía de Pedro Santana.


La Yaguasa, ese misterioso y bello cisne arbóreo nocturno, que silva un melódico, repetitivo, onomatopéyico, y melancólico: “chirirí, chirirí, chirirí…” y que es endémico de Las Antillas Mayores, ha vuelto a desplegar sus alas en Puerto Rico, luego de haber estado casi extinta de la Isla por varias décadas. Y no ha llegado sola, ha venido con muchas otras nuevas especies. Por si eso  fuera poco, la reproducción de la Yaguasa y otras especies ha producido a cientos de individuos, así como se han incorporado otras especies ausentes para el 1980, y desde otras islas Durante unos cuarenta años antes, estas aves – las Yaguasas ni otras – no existían en la Isla. Las lagunas se habían secado para una agricultura que jamás se dio. El fenomeno de la recolonizacion se debe a lo que se conoce como un proceso de RESTAURACIÓN DEL HÁBITAT. Esta restauración de lagunas que fueron secadas, se hizo por el trabajo hecho por varias personas, y yo fui uno de ellos. Hoy, quitamos el velo del misterio del ¿por qué llegaron la Yaguasa y el Ibis?, de lo oculto, descubrimos quién, cuando, cómo, se inició un proceso de restaurar el hábitat, la Laguna Cartagena, y salimos del “closet,” revelamos lo que hasta ahora era un secreto guardado en la caja fuerte de la humildad, cómo, quíen y cuándo, se hicieron las gestiones, y que confirma la frase inglesa de que “if you build it they will come!” O sea que, si restauras su casa (el hábitat), las criaturas regresarán a él. Y algunas han venido de muy lejos para llamar a esto “home.” El establecimiento de otras especies de humedales, dos especies de íbises, el Negro, y el Blanco, y la sorpresiva llegada a Puerto Rico del Escarlata, pues como enmarcan posiblemente uno ejemplos de los más exitosas restauraciones del hábitat en el Caribe. El Escarlata pudiera venir desde tan lejos como Trinidad, buscando una casa habitable, y parece ser que la halló, a menos que su mismo brillo atraiga a curiosos fotógrafos y birders, y que éstos, sin querer, lo auyenten lejos.

Como resultado indirecto del estudio de Los Vertebrados de la Laguna Cartagena, llevé a cabo varias gestiones exitosas, siendo una de ellas, la presentación oral y escrita titulada La importancia de la Laguna Cartagena en la preservación de especies de aves amenazadas…El dibujo de arriba, sale de dicha publicación y donde comparo los tamaños del principal hábitat: agua abierta, en rojo.

No hay peor gestión que la que no se hace: Ya debo decir, sin ninguna vergüenza que, yo, cuando tenía 21 años de edad, fuí el catalítico para que estas acciones de adquisición y de manejo se llevarán a cabo. También debo informar que ésto se dio mientras era yo era estudiante subgraduado y graduado de Biología de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, y con un bebé a bordo. Hoy sacamos a la luz por vez primera un sacrificio y esfuerzo de muchos, gesta que comenzó con  un un extenso estudio de campo y bibliográfico, Los Vertebrados de la Laguna Cartagena, que arrojó unas serias señales sobre el peligro de desaparecer que confriñontaba la única Laguna de agua dulce existente, y de ls participación en tres simposios de ciencia, y reuniones, sin apoyo financiero y con sencillas cartas y artículos periodísticos de un estudiante universitario sin dinero, pero con un gran corazón y pasión por la naturaleza. Las cartas iban dirigidas a una Secretaría, y a un Gobernador. Estas personas a su vez, le hicieron caso al estudiante, y trabajaron para lograr los refugios de hoy día. Esta actitud arrojada del estudiante (no temer por el fracaso) demuestra de que “no hay peor gestión que la que no se hace.”  El estudiante comprometido, convenció al Poder Ejecutivo para quevél tomara acción. Este poder se llamaba Hilda Díaz Soltero, Doña Hilda o HDS, (entonces Secretaria de. DRN) y también del gobernador, el “malo y temible” Carlos Romero Barceló.  Ambos escucharon al estudiante decir: ” ¡la Laguna Cartagena se extingue ayuden!” Y no tan sólo escucharon, sino que también actuaron, y no se quedaron con los brazos cruzados. Doña Hilda tenía todo el respaldo del Gobernador, en todas susgestiones. Pero quien empezó con este caso: es quien escribe este artículo. Y lo escribo por distintas razones a casi cuarenta años de los hechos. Deseo que la gente sepa que cualquier humano puede hacer la diferencia, que aquel, alegado malvado” Gobernador tiene -como todos tendmos- su lado bueno, y entre otras es que él sí contestaba cartas, y las remitía a la persona indicada. Por otro lado, si nosotros esperamos a que el gobierno debería y que él haga su trabajo, nos quedamos sin recursos naturales, despu+es de todo toda la naturaleza nos pertenece y todos estamos obligados a salvar nuestra casa.

¿Cómo salvar a la Laguna Cartagena? Primero comencé estudiándola desde el punto de vista histórico lo que hubo antes del 1979, y lo que existía en el 1979. ¿Qué estudiaría? La biodiversidad de vertebrados, su abundancia, y los cambios históricos de las poblaciones y su correlación con los cambios del paisaje o del hábitat. ¿Qué herramientas tendría: la literatura, ya que Cartagena había sido muy estudiada en la década del 1920, por “el Padre de la Ornitología de Puerto Rico,” Stuart T. Danforth, y también, en menor escala, por sus alumnos, Virgilio Biaggi y su cuñado José A. Ramos. También, en la decaca del 1960 por el médico y naturalista estadounidense, radicado en Mayagüez, James B. McCandless. Otros personajes como, Juan A. Rivero, Frank Wadsworth, y Nathan Leopold la visitarían anualmente.

Yo: (1) recogería en una monografía todo lo escrito sobre Cartagena, y la visitaría una vez al mes, (2) compararía lo esperado (de antes) con lo hallado (presente), (3) escribiría reporte (“Los Vertebrados…”). Dado a la seriedad de los hallazgos, me sentí con la obligación moral de proteger a la laguna. Y cuando digo estudiar todo, es casi todo (la bibl

iblioteca de la UPR M tenía límites), lo vivo y lo no vivo, lo histórico y entonces reciente, desde el 1979 al 1980. Parte del resultado fue una monografía de 220 páginas. Otro hallazgo fue que los resultados del estudio de los vertebrados correlacionados con el del cambio medioambiental histórico, y este cambio fue desgarrador: en 20 años (1969-1980) la laguna había perdido un 95% de su agua abierta, el principal hábitat de aves acuáticas como los patos. gallinazos, y tíguas. Y no solo el hábitat, sino ocurrieron cambios de biodiversidad, y sobre todo cambios de la abundancia, cambios que eran extraodinariamente isoportables: la principal laguna para “la protección de las aves” estaba en inminente peligro de extinción. Y para colmo estaba en manos privadas. Cartagena, había perdido un 99% de su territorio, y un 99% de la abundancia de individuos (aves de agua abierta). Yo sentí la responsabilidad de actuar de inmediato. Y actué de diversas maneras, y llevé a cabo diferentes diferentes actos y estrategias. Participé en reuniones con la Secretaria del Departamento de Recursos Naturales, Hon.Hilda Díaz Soltero, con su esposo, Dr. José L. Vivaldi, enviaría escritos al periodico El Mundo, y este publicaría cuartro artículos en cuatro edicioes dominicales, particiaría en Simposios, tomaría firmas de los asistentes, y le enviaría una carta al entonces Gobernador, Carlos Romero Barceló.  La Honorable Hilda Díaz Soltero, con quien ya había hablado, nos contestó la carta.  Ya, aquel proyecto de un estudiante, se convertiría en el proyecto de la Secretaría del Departamento de Recursos Naturales…

Todos fueron acogidos con mucho cariño por el público, la academia y hasta el Poder Ejecutivo, primero por el Gobernador y luego por su Secretaria del Departamento de Recursos Naturales.

Pues ¿Quién, cómo, y por qué se comenzó esto de salvar a la Laguna Cartagena en el 1982? Debo ser honesto y decir que yo, y añadir que no tardó mucho para que el “yo: fuera acogido,  y se convirtiera en un “nosotros.” Resulta que antes que yo llegara a estudiar al RUM, tuve las “malas” influencias de personas como Ariel E. Lugo, de Gilberto Cintrón, de Herbert Raffaelle, de James Willey y Frank Wadsworth, y que en sus veranos, de voluntario en el recién creado Departamento de Recursos Naturales (DRN), y voluntario también con el Puerto Rican Parrot Project at El Yunque. Aparte de mis padres amados, Antonio y María (que me querían médico y con mucha razón), estas personas del DRN me introdujeron a un nuevo Puerto Rico, uno de aventuras y de retos, y traían nueva información que había salido nueva, entre ellas el “Endangered Species Act,” “Rare and Endangered Animals of Puerto Rico,” “Critical Wildlife Areas of Puerto Rico,” y muchas otras publicaciones.  El ambiente en el nuevo DRN era el de apagar fuegos, y esto era así porque la naturaleza de la Isla había sido grandemente afectada en el S XX, primero con la caña de azúcar, y luego con una desenfrenada alocada industrialización, acompañado de un desbarajuste y desplanificado urbanismo.

De manera que el éxito del “comeback” de “Dendrocygna arborea,” y la llegada reciente de otras especies como “Eudocinus ruber,” o el Ibis Escarlata, no se dió en un vacío, y se derivó de varias acciones que llevamos a cabo en la década del 1980, para restablecer y restaurar tres lagunas de agua dulce, que estuvieron secas por unas cuatro décadas, secas por proyectos bien intencionados pero que no sirvieron para su fin: los lechos de las lagunas fueron inapropiados. Hoy hay otra laguna, la Laguna de Guánica que nos espera para actuar y rescatarla.
Internados en el DRN. En aquella nueva agencia, el Departamento de Recursos Naturales, toda nueva información que yo agarraba, en mis internados voluntarios en ella, y que yo recibía, complementaba lo ya publicado ya en Las Aves de Puerto Rico de Virgilio Biaggi (1970). En las excursiones de campo con mis amigos, Armando Rodríguez Durán (Mandi) y Manuel Corbett (Maño) a varios lugares (e.g. Isla de Culebra), y a las últimas dos lagunas de agua dulce que quedaban en Puerto Rico, o sea especial a Tortuguero y Cartagena, vimos que eran bien pobres en términos de vida silvestre. Estos hechos contrastaban con lo dicho por Virgilio Biaggi, en su libro del 1970 y también con lo dicho por H.Raffaele (1974). De acuerdo a ambos autores, muchas de las especies de aves acuáticas (patos, gallinazos, gallaretas) encontraban su hogar en la Laguna Cartagena de Lajas. A Cartagena se le consideraba “la laguna de agua dulce más importante y única en todo Puerto Rico, para la protección de aves acuáticas.” Por ejemplo, Herbert Raffaele en su “Rare and Endangered Species” dice sobre la Yaguasa que el “West Indian Tree Duck is Extremely rare. Said to nest in trees on low hills near Cartagena Lagoon. Eggs as still robed by country people. The bird has also been seen in…Vieques. Cartagena Lagoon and its adjacent hills and swamps to the west end of Vieques would be the best areas to preserve in terms of habitat for this species…(1974, p. 29).” O sea que el experto, Raffaele, estaba diciendo que en TODO el archipiélago de Puerto Rico, y estaba hablando sobre la Yaguasa, y diciendo que ella sólo se le hallaba en Vieques y posiblemente Cartagena, y que ésta, Cartagena era “¡la mejor área para la especie en Puerto Rico!” O sea que la Yaguasa era una Key Species, un indicador para medir cuán bueno era los hábitats en la Isla. Como no habían Yaguasas en Puerto Rico, entonces se deduce que ninguno de los hábitats servía para la especie (y tampoco para otras). Nuestras visitas y experiencias, fueron contrarias a lo expresado en los documentos: ni Tortuguero ni Cartagena tenían las aves que se informaban, ni tenían la biodiversidad, ni la abundancia informada. Esto en sí era un descubrimiento cientifico, ya Cartagena no servía como hábitat,: no quedaban aves acuáticas porque ya no habían lagunas. Repito: no existían Caño Tiburones, las lagunas de Humacao, y Cartagena, estaba seca, eutroficada, y llena de plantas (ver ilustración). Lo que existía había que estudiarlo a la velocidad de la luz…y compararlo con lo que hubo, y determinar qué medidas tomar o recomendar.

Los Vertebrados…Después de tomar clases de Zoología, Herpetología y Ornitología, y desde el 1979 al 1980 desarrollé el ya mencionado proyecto titulado Los Vertebrados de la Laguna Cartagena, Lajas, Puerto Rico. Este estudio que se plasmó en un extenso documento (220 pp) y que sería parte de dos cursos subgraduados de Zoología (Problemas Especiales de Zoología I y II) subgraduados del Recinto Universitario de Mayagüez, de la Universidad de Puerto Rico. Con Los Vertebrados…, realicé un minucioso estudio de la biodiversidad y abundancia de setas criaturas en Cartagena, no tan sólo ese año, sino en toda la historia escrita y disponible, desde el S XIX hasta el año que la estudiaba (1980).  Comencé una serie de censos mensuales, así como a buscar toda la información historica necesaria, disponible sobre los vertebrados de la Laguna Cartagena, y también estudiar los cambios históricos sufridos por la laguna y su entorno. Las revelaciones y las conclusiones fueron aterradoras: en unos veinte años (20) la Laguna había perdido un noventa y nueve por ciento (99%) de su hábitat más importante: el agua abierta o agua sin vegetación. La biodiversidad era muy reducida así también la abundancia de poblaciones, en comparación con el pasado. Si en épocas anteriores habian, por ejemplo, cinco mil Gallinazos de Caribe (“Fulica caribaea”), en el 1980 sólo se veían dos o tres individuos. Las Yaguasas, los Pato Quijada Colorada (“Anas bahamensis”), y otros habían desaparecido totalmente de la Isla Grande de Puerto Rico. Y la situación era aún peor, no habían en Puerto Rico, otras lagunas de agua dulce wue dichas aves utilizaran. De manera que para el 1980-82, las aves en un estado más crítico, o de de extinción eran las acuáticas, en particular las de agua dulce (exceotusndo ls cotorra y el guabairo. La situación se agrababa porque la moda del momento eran lo “Save the Tropical Rain Forests,” y “Save the Coral Reefs,” y Cartagena no era de ninguno de los dos ecosistemas, era una lagunita en inminente peligro de extinción en Puerto Rico, y en todas las Antillas Menores: o sea que, ¡desde Cuba hacia el este y más allá de La Española las aves acuáticas de agua dulce no tenían hábitat!

Los Vertebrados de la Laguna Cartagena, Lajas, Puerto Rico. Un reporte de todos los vertebrados presentes y pasados hasta el 1980. Este estudio recopiló biodiversidad de las especies, sus poblaciones y las correlaciones con los cambios medioambientales. La monografía para los cursos sub graduados de Zoología, se convirtió en el INCEPTION POINT de lo que sería el Cartagena Lagoon National Wildlife Refuge. 220 páginas. Este informe fue entregado al Profesor Ramón Seda del Toro, y como cortesia, a la entonces Secretaria del DRNA, Hílda Díaz Soltero y al USFish and Wildlife Service.

Como Cartagena estaba en inminente peligro de extinción, salí volando como gallareta inglesa y rápidamente tomé los pasos necesarios para ser la chispa y que otros actuaran y así revertir el daño ocasionado a su hábitat, durante la segunda mitad del S XX a las lagunas de agua dulce de Puerto Rico. Para entonces, aquellas tierras inundadas eran “necesarias” para la agricultura. Se dejaron pero nunca sirvieron para tales fines.  En el 1979-82, sólo quedaba mal parada la Laguna Cartagena de Lajas, pero sólo un porciento de el hábitat de agua dulce despejado de yerbas (ver ilustración).

Acciones afirmativas: Soy persona de actuar. No puedo dejar que los problenas los resuelvan otros. Frases vacías como que “el gobierno debería prestarle atencion a Cartagena,” frases muy comunes de nuestra cultura puertorriqueña, no van conmigo. Antonio, mi padre, decía que cada puertorriqueño es parte del gobierno. Por consiguiente, hice un plan estatratéjico para atacar el problema de una Cartagena moribunda. El 23 de marzo de 1982 escribí una carta al Dr. José L. Vivaldi (DRN) “para expresarle mi (enorme) preocupación (sobre Cartagena), y para mostrarle datos qué acumulado durante estos últimos tres años respecto a las condiciones de deterioro por las que atraviesa la laguna Cartagena.” El 29 de marzo le escribí a la Secretaría del DRN, Hilda Díaz Soltero (HDS) para solicitarle cita. La secretaria contestó: “acusó recibo de su carta del 29 de marzo de 1982 donde solicita entrevista para presentar la información científica sobre alguna Cartagena. Podemos reunirnos el 5 de mayo de 1982 a las 10:30 a.m en mi oficina.

El Profesor Raúl A. Pérez Rivera, del Colegio Universitario de Humacao, de la Universidad de Puerto Rico, me da su retroalimentación sobre los artículos de El Mundo y me advierte que no hay tiempo para aceptar trabajos adicionales, me decidí a colarme en el Cuarto Simposio para la Fauna que se celebraría el 24 de septiembre de 1982.

Reunión con la Secretaria. Ese día 5 de mayo de 1982, me presenté temprano a la ofucina de HDS. Doña Hilda sólo me había dado media hora para hablar, pero le “cogió cogió interés al asunto de Cartagena” que, canceló todas sus citas esa tarde, y de ahí salimos a las (5) cinco horas. Para la reunión, fui preparado con diapositivas y le mostré la difícil situación que Cartagena enfrentaba. Creo que ella me confesó que no sabía sobre la Laguna ni saber sobre sus problemas. Pero su interés en la situación de la Laguna fue muy grande y sincero. Doña Hilda entendió que se trataba de una emergencia. Ese día yo llegaría a Mayagüez a las 2 de la mañana con mi hijo de 2 años de edad.

Artículos de periodico: Yo había llevado ocho hojas mecanografiadas escritas, para dirigir mis temas de forma organizada en la reunión con Doña Hilda. Ya en Mayagüez, se me ocurrió enviar esos escritos al periódico El Mundo a bu ver si me las publicaban. Para mí sorpresa el periodico sí publicó todo el contenido de aquellos pliegos en cuatro artículos de página entera. Hay que señalar que el periodico tenía un formato muy grande, de manera que los artículos ocupaban página entera.  Sus títulos fueron:  


Simposio de UPR Humacao. Tras leer los artículos del periodico, el profersor de Biología del Colegio Universitario de Humacao, Raúl Pérez Rivera, me escribe y dice: Primeramente quiero felicitarlo por sus atinados artículos sobre la Laguna Cartagena. El año pasado (1981) si mal no recuerdo usted sometió a consideración de los organizadores de los simposios…un trabajo…Este año echamos de menos un resumen sobre dicho trabajo ya que a Mayagüez a enviaron varias invitaciones para el próximo simposio…para traer…sus genuinas preocupaciones sobre el futuro de Cartagena, Esperando poder saludarlo personalmente el día 24 de septiembre en nuestra actividad anual…” Mi participación mía estaria sujeta a espacio, ya que todos estaban ocupados.

Carta-petición al Hon. Carlos Romero Barceló, redactada y firmada por y otras personas reunidas en aquel Cuarto Simposio… A partir de este momento “mi proyecto,” se convierte en “nuestro proyecto.” Antes de septiembre, ya yo había conversado con la Secretaria, Hilda Díaz Soltero, que ya se hacía parte del “nosotros.” Ella tomó el proyecto.
El Gobernador de Puerto Rico, Romero-Barceló me (nos) contesta a través de la Hon. Hilda Díaz Soltero, con quién ya me había reunido en mayo del 1982.
La Hon. Hilda Díaz Soltero, el 10 de noviembre de 1982, me invita al Noveno Simposio del Departamento de Recursos Naturales a celebrarse el 1 de diciembre de 1982.
El autor cerca del Departamento de Biología del RUM, de la UPR, circa 1978 (antes de realizar sus estudios).

Uso de pánico para conservar sapo, por medio de orines. Y notas sobre la fisiolgía comparativa-evolutiva con otros vertebrados.

22 Dec


© 2019. Héctor E. Colón Rodríguez

Pertophryne lemur, sapo concho de Puerto Rico se le somete a un régimen de miedo para que se orine…

En Puerto Rico los humanos “se hacen necesidades encima” cuando les sorprende un miedo o un susto intenso, o que se interprete como algo de vida o muerte. A la gente de España le pasa lo mismo. Y así por el Mundo entero todos los humanos vacían sus orines y heces fecales durante el pánico atroz… Pues algo similar le sucede al sapo autóctono de la Isla de Puerto Rico, Pertophryne lemur. Los técnicos asuntan a los sapos y estos se orinan…y con los orines salen espermatozoides que luego son recolectados para fertilizar óvulos.

Y aunque el artículo no lo menciona, este reflejo involuntario de excresión, nos permite inferir desarrollos genéticos iniciales y comunes entre el sapo y el hombre, para explicar los desechos involuntarios humanos en los momentos de pánico: o sea que si nosotros los humanos nos meamos encima por el pánico, esto quiere decir que, los sapos y los humanos están emparentados evolutivamente y que esta es una característica muy antigua en la evolución de Vertebrata.
Dado nuestra herencia filogenética de, ser vertebrados, entonces esta “mala” costumbre de orinarse (y otras), como respuesta a una provocación inmensa o miedo-de-muerte inminente, real o percibida, viene afectándonos desde que los peces se convirtieron en anfibios, hace millones de años atrás.

Con la noticia de abajo se confirma que el tirar desechos al medioambiente ante una situación de graves peligros, no es es exclusiva de los humano, este reflejo involuntario proviene de nuestros antepasados, pero no hablo de antecesores recientes de 4 millones de años, “Australopithecus,” o de otros Simios, sino que este reflejo involuntario, tiene un origen mucho más lejano en el record evolutivo, y va, desde los humanos hasta la aparición de los anfibios con su doble vida-agua-tierra, o vida “anfibia,” (probablemente mucho antes con los peces de aletas lobuladas y pulmones que le permitian respirar y caminar arrasrrados fuera del agua).

Un pez-anfibio. Primeros tetrápodos.

En arroz y habichuelas, esto significa que nosotros, los tetrápodos tcp “cuatro patas,” salimos de un antecesor común, hace millones de años, “la ontogenia recapitula en la filogenia,” o lo que le pasa o sucede a los anfibios, le pasa tambien a los reptiles, a las aves y a los mamiferos, ya que estamos emparentados filogenéticamente (yo he agarrado boas y lagartijas del género “Anolis,” y me han hecho “la gracia” en los brazos), a las aves (iguales resultados), y a los mamíferos (he visto, a perros orinanarse en momentos de terror), corroborando que todos heredamos características similares, de un antecesor común hace millones de años. En este caso heredamos el comportamiento de los anfibios, aunque el mismo puede haberse originado mucho antes.

El caso “soltar un deshecho” puede significar la vida o muerte en una situación en que presuma la muerte, el depredador se entretendrá o se  distraerá con los excrementos, y nosotros, Vertebrata, sobrevivimos alejándonos, y logrando sobrevivir, y pasar con nuestros genes de este reflejo. Esto último es una hipótesis probable.


En: “Plan to save an endangered frog in Puerto Rico involves barking at it to make it pee,” se descreibe ese comportamiento que se está usando para la conservación de la especie.

En resumen, el artículo nos sirve para atar cabos sueltos: Como el comportamiento ocurre en varios vertebrados, este reflejo involuntario expresado en momentos de pánico, que existe entre tetrápodos, tan distantes filogenéticamente, inplica que, ese comportamiento defecante es antiquísimo y comparte un ancestro común.  En el récord evolutivo, nosotros nos meamos de miedo porque así también lo hacían nuestros antepasados, los anfibios.

Los humanos tetrápodos (cuatro patas) descendemos de animales ancestrales como peces pulmonados con aletas modificadas y de anfibios.
Estructuras homólogas de ancestro común. Las fisiológicas también exhiben homólogías.

https://news.avclub.com/plan-to-save-an-endangered-frog-in-puerto-rico-involves-1840049633

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Tetrapoda

https://evolution.berkeley.edu/evolibrary/article/side_0_0/ontogeny_01_sp

El Tody y la lucha por la existencia.

13 Dec

© 2019. Héctor E.Colón-Rodríguez

Foto del Todus mexicanus de
Mary Vazquez, en Patillas, Puerto Rico.
Nombres comunes: San Pedrito, papagallo, cheto, y mediopeso.

“¡TAMAÑO REAL!” Fue el “Eureka” que exclamé al ver la fotografía de Mary Vázquez, anexada a este escrito cuando por primera vez la vi en el “screen” de mi móvil o celular, pantalla de siete por siete centímetros. Entre el 1988 al 1990 tuve tantos Todies, en mis manos y dedos, tal vez unos 200 individuos, tantos que puedo asegurar que aquel era el tamaño real del ave. Para entonces hacía una investigación doctoral para The University of Chicago, en el Committee on Evolutionary Biology. Deseaba estudiar el alegado comportamiento sobre “Helpers at the Nest,” donde algunos individuos posponen reproducirse para ayudar a otros, algo que iba en contra de los postulados de Darwin, del más alto es el que más crías deja; ¿Cómo un ser viviente podría dejar más hijos ayudando a otros? No hace sentido, a menos que “ayudando” aumente sus genes.

A los Todies yo les ponía cuatro anillas de colores, a esas patitas flacas, les realizaba medidas milimétricas, les tomaba el peso, hasta les sacaba un poquito de sangre de su peliaguda yugular, para establecer parentesco…con la técnica del “DNA fingerprinting.” También los pesaba, medía y los observaba por largas horas detrás de un “blind” o parapeto. ¿Quién entra al nido? ¿Quién sale? ¿Trae, o no trae comida? ¿Qué otras criaturas visitan el nido? Para poder identificar Juan de Pedro, o María de Petra tenía que ponerle anillas de colores variados en sus extremidades traseras o patas, más bien patitas. También tenía que hacer un parapeto o “blind” frente al nido y estar largas horas observandolos. Era como estar viendo un programa de la televisión en vivo y a todo color, quien entra, quien sale, qué trae, quien no trae, que interacciones intra y extra parejas, a quienes y por qué atacan, y una retahíla de observaviones y datos interminables, interesantes: era ver al ser humano en otra especie, de Cordado, tenían plumas, tenían colores, buscaban alimento para “un dios” que se llamaba familia, el foco de su atención eran sus hijos, y los darwinistas diríamos, más que sus hijos eran sus genes, ya que dentro de estas estructuras moleculares estaba, casi toda la informacion necesaria para multiplicar, no la especie como erradamente se ha dicho, sino para multiplicarse a sí mismos: sus hijos, sus nietos y bisnietos serían el pasaporte para la eternidad de estos individuos, de la pareja: yo te ayudo, tu me ayudas, macho y hembra, o hembra y macho, el orden no importa en la unión de un espermatozoide con un óvulo, cada uno con mitad de la información necesaria para fabricar la maravilla de un hijo. Pero que ese hijo o hijos, que vienen en huevos, se parecen mucho a los huevos de las tortugas marinas, tienen toda la anatomía del huevo amniota, el huevo tertuliano que vino primero que la gallina, el huevo que se pone fuera del agua y que sobrevive por contener dentro todo lo necesario para sobrevivir. Bueno, eso en teoría: la tortuga pone cientos de huevos pero no cuida de sus crías y “Dios que reparta suerte,” no, el Tody y el humano comparten muchas cosas en común, una de ellas el foco de esta película que se llama la lucha por la existencia: los hijos y su cuidado, un empleo de veinticuatro horas, trescientos sesenta y cinco días al año, y que en el humano dura tal vez, unos cincuenta años.

Izquierda el macho y la hembra a la derecha: la pareja de Todus mexicanus, que construía su nido, según lo atestigua la excelente foto de Mary Vázquez.

Tan finas son sus patitas que las anillas plásticas de colores, diseñadas para los zumbadores, o colibríes, eran, “muy” grandes para el Tody, razón que había que pasar el trabajo extra de cortarlas longitudinalmente para acomodarlas a las patitas del Tody. Tres anillas plásticas, selladas con acetona, y una de aluminio. Las tres plásticas de colores al azar, serían la “marca registrada” del individuo X. Tres anillas que en medio del bosque lluvioso tomaban “horas” secar.
Mi relación tan íntima, me lleva a saber que, la de la foto es hembra (ver el blanco alrededor de la pupila) y que está haciendo su nuevo nido en un talud de barro, un túnel de un pies (30 cm) de largo con un habitación al final, una recamara que probablemente doblará hacia la derecha y dónde ella depositará sus tres huevos gigantes para su diminuto tamaño. El túnel lo hará en un talud de tierra, por lo que dicho espacio aéreo, será terreno sagrado y de lucha constante.
En la foto inicial, la evidencia de la excavación está, tanto en el sucio o el rojo barro de su cabeza, como en su pico. Cerca de ella – la hembra – estará también el macho, ayudando y haciendo el túnel del amor familiar, un intenso romance entre pareja e hijos que durará aún cuando la muerte los separe, y que ellos, los padres, y aún si los niños murieren ahogados y putrefactos – algo raro pero que sí ocurre – ellos (los padres) llevarán comida a sus fallecidos hijos durante una semana luego de su muerte.
Y éste es el famoso “struggle for existence” de Darwin y Wallace, una carrera por sobrevivir y dejar la mayor cantidad de hijos bien cuidados, para que estos hijos nos den nietos, y así por el estilo, y que los más aptos, son los que más descendientes dejen…
En esta lucha de sobrevivir, no hay sábados ni domingos de descansos, no se visitan templos o se adoran a dioses como hacen los humanos: el único dios que tiene la pareja son sus tres hijos dentro del nido, y a ese dios, hay que llevarle ofrendas constantemente desde que sale el sol hasta que oscurece. A razón de un insecto, lagartija o frutita de cupey (“Clussia ssp.”) por cada minuto: son los “vacuum cleaners” o aspiradoras de los insectos del bosque. De hecho, los Todies son unos “leaf-gleanners” o que desde su percha, buscan animalitos debajo de las hojas, aunque pueden alternar sus estrategias de búsqueda de comida. Por ello es que usualmente se les ve con el cuello extendido y mirando hacia arriba, para obtener su alimento.
El alto metabolismo del Tody no es superado aún por casi ninguna otra especie de ave (y hay más de 9, 000 especies) y de acuerdo a varios investigadores — yo incluido — una de estas avecillas pudiera morir si no se alimenta dentro de una hora del reloj humano. De ser cierto, afirmación, que no dudamos, ¿Cómo entonces “cruzaron” las islas antillanas y se dispersaron a cuatro de ellas? No era posible tal dispersión sobre el mar, pues morirían de hambre. Es más, alrededor de la Isla de Puerto Rico hay otras islas (Vieques, Culebra, Caja de Muertos, Mona) y ninguna ha sido invadida por el Tody. A pesar de estas islas estar cercanas, el ave no ha podido alcanzarlas volando…por lo tanto, para poder explicar su dispersión limitada hay que ir a un pasado muy remoto, mientras una Proto-Antilla emigraba, desde el hoy Pacífico al Atlántico, y rozaba -en tiempos geológicos de millones de años- la hoy América Central. Ahí, el “Proto-Todus” se montaría sobre aquella Antilla precursora — sin saber nada — para luego diverger en cinco especies diferentes, según las islas también se dividían respectivamente y creaban un aislamiento reproductivo entre poblaciones.

En una imagen de Gary Larsen se explica por qué el ADN y los individuos son egoístas, y no trabajan por el bien de la especie, ni en nuestro caso humano, por el bien de la humanidad. Si se sacrifica por otro, su trabajo se pierde, y también sus genes. El individuo con la balsa, el que hace trampa, sobrevive y se reproduce, y deja genes, no así, el altruista. De J. Alcock, “Animal Behavior.” Sinauer.
Un macho del Todus mexicanus. Por el body language parece inspeccionar un nido. De ser cierto, yo llamo a este tipo de individuo, visitante. Este no parece ser el macho del nido. Foto cortesía de Mary Vázquez.

Pero no es con este aparente comenzar del Tody que se trepó en Centro América a la hoy isla de Puerto Rico, que iniciamos una lucha por la existencia diaria del ” Todus mexicanus,” y también, con la lucha diaria del “Homo sapiens” que lo estudia(ba) día a día…Otro ser viviente, un vertebrado con similares necesidades que las que tienen los sujetos bajo investigación, o sea el Tody.

Para entender la presencia del Tody en Las Antillas Mayores hay que entender del hecho de las Placas Tectónicas flotantes sobre el magma derretido.

La lucha por la supervivencia de ambos vertebrados viene de un pasado evolutivo tan remoto que se pierde en la memoria, hay que invocar la primera reproducción asexual primitiva (de bacterias y arqueas), y luego la sexual de parejas, como el caso del Tody y del humano, ambas de hace billones de años.

Para entender la lucha por la existencia hay que invocar el pasado evolutivo de la vida, en nuestro caso, el del Tody y del Humano, la reproducción sexual.

No tan sólo el Tody tenía su propia lucha por la existencia sino que el otro vertebrado que lo estudiaba la tenía también. Ese otro vertebrado era el investigador, que en la práctica parecía romper todas la leyes darwinianos, con el objetivo final de conseguir un estable empleo, para entonces poder alimentar sus propias crías. O sea, que el ser humano, con esto de los estudios, se ha complicado la vida de formas inusitadas, “cortó su bosque,” “destruyó su finca,” y ahora tiene que indirectamente buscar su comida a través de un complejo sistema de “empleo y sueldo,” en vez de tener la vida fácil” del Tody. O eso es pura apariencia, y no es tan sencilla su vida, y es materia de pura percepción humana? Ambas especies, además de pertenecer a Vertebrata, y no importa repetirlo, que además de ser de sangre caliente o endodérmico, y de uno ser mamífero y el otro ave, coincidían también en que dentro de sus luchas por sobrevivir y mantenerse vivos, de llevar comida a sus bocas, pero la coincidencia más importante que compartían ambas especies distintas en su intenso drama de existir y sobrevivir, era llevar a cabo el responsablemente el CUIDADO PARENTAL

Arriba dije que, a veces los nidos eran afectados por factores externos como era el caso de una inundación que ahogara a a los bebés, o que eran destruidos por depredación, como en el caso de una culebra o una mangosta. En su lucha por la existencia y aún con cadáveres de hijos muertos y en estado de descomposición, una podredumbre y hedor insoportable para mi, el investigador, los padres continuaban trayendo comida al nido “como si nada hubiera sucedido.” Este efecto se le podía atribuir a la inercia filogenética o un “deseo genético” de completar lo ya comenzado, con altos niveles de hormonas (oxitocina) que en condiciones usuales ordenan “termina tu cuidado parental y no te detengas,’no matter what.” Este frenético e irracional comportamiento (de llevar comida a muertos, para ellos -los padres “sus hijos seguían, todavia vivos…”) podía deberse a que los Todies querían respetar lo que nosotros los humanos atribuimos a “su corazón,” (o los darwinistas a “sus genes”) la misma desesperación y urgencia de “estar con, compartir con, cuidar de,” “besar a,” y “abrazar a,” sus prole, sus adorados hijos. “La oxitocina es una hormona que cumple varias funciones, muchas de las cuales todavía no conocemos con precisión. Se sabe, por ejemplo, que es ella quien nos conecta con los demás, la que nos inyecta esa fuerza que da forma al afecto, a la reproducción y la lactancia, al amor en todas sus formas y matices.”

Mientras yo observaba a aquellas desgarradoras escenas, me veía en aquel espejo del CUIDADO PARENTAL: el nido mío se había destruido, y mis crías se localizaban al otro lado de la Isla: allí estaban mis polluelos y se habían colocado cercas o barreras para yo poderlos ver, era muy complejo el asunto de verlos y más aún de cuidarlos: ya yo, el investigador no tenía el pico libre para ponerles llevar “insectos,” ya el nido “no era mío” pero continuaba existiendo este extraño y misterioso poder, de ir a llevarles cariño, besos y ternuras. “Tenía las alas cruzadas,” por no decir los brazos: ya que entre los Todies y yo no había diferencia ninguna: éramos un espejo y unos “esclavos” de esa macromolécula llamada ADN, Ácido Desoxiribonucleico, una molécula que utiliza a los organismos como parapetos para ella reproducirse, sin importar qué. A ella, la molécula del ADN no me importan los sentimientos, y es mucho más fría que un témpano de hielo. Y yo estaba loco por estar con mis propios polluelos. Pero que como dije se habían levantado muchas paredes, jaulas y mallas para yo poder llegar a mi prole, algo muy desesperante y frustante, algo que pondría mi razón al limite: el nido había desaparecido por un meteoro inesperado, un evento catastrofico, o algo así como el que mató a los dinosaurios y permitió a otros saurios tetrápodos, como el Tody sobrevivir, y que permitió también el desarrollo y la evolución de los mamiferos y entre ellos los primates, como el ser humano. A pesar de la catastrofe, y aún así estaba dentro de él, el impulso de estar con ellos, con sus crías y de cuidarlos, algo muy difícil de llevar a cabo, y desgarrador, y a este deseo urgente que se le conoce como “inercia filogenética,” ese gran impulso dentro, no entiende y no razona: el nido estaba destruido, inundado, tenía una puerta y yo no tenía la llave de ella, pero aún así tenía un gran impulso por estar con mi familia, mi prole, mi hijos. Y esto incluía besos, abrazos y “te quiero mucho hij@ mí@,” frases como “estoy desesperado por verte,” y “no me dejan las circunstancias ambientales…” o la lluvia tempestuosa que caía a cántaros y que inundaba su corazón de agua, que no lo dejaba respirar ni dormir, no vivir tranquilamente…

The rain and dry Forest of Puerto Rico both harbor Puerto Rican Todies, but helping behavior WAS NEVER FOUND by the author, after he carefully conducted long hours of observations. It was erroneously reported by another researcher.

Puerto Rico, y su Zona Marítimo Terrestre

4 Dec

Tras la Guerra del 1898, los EEUU respetan la Ley de Puertos Española de 1886. PERO, el posterior y autónomo ELA permite la usurpación de terrenos del Pueblo.

© 2019. Héctor E.Colón-Rodríguez

Mucho se ha dicho que, después de las guerras, el ganador suele imponer totalmente sus normas. Desde niño había oído hasta la saciedad de que esta “terrible situación” había ocurrido con la “invasión” de EEUU a Puerto Rico en el 1898. Pues el tiempo me ha hecho romper con viejos esquemas impuestos, y ver que las situaciones que contaban no fueron como me las pintaron. Los estadounidenses no fueron “malos” como me dijeron los cuentistas. Después de la Guerra, los estadounidenses mantendrían las leyes españolas, siendo una de ellas la Ley de Puertos.

La Ley de Puertos española de 1886 debió parecerle de “avanzada” al gobierno estadounidense recién llegado en el 1898, pero ya “era vieja” para los mercaderes estadounidenses que habrían sido el primer socio comercial con la aislada colonia española, llamada Puerto Rico. Por culpa de la errática situación española, estos comerciantes estadounidenses tenían control casi total del comercio entre EEUU y Puerto Rico, y tal vez desde los 1815. Es importante señalar que, en el Siglo XIX España estaba muy debilitada y su gobierno fue uno muy errático con sus últimas colonias americanas, Cuba y Puerto Rico. Pero tanto Cuba como Puerto Rico eran colonias dado a los adinerados criollos y peninsulares que, al sumar y restar, veían con buenos ojos fijo al dinero, la relación colonial de las dos islas. Durante el Siglo XIX, la necesidad era muy grande para los súbditos españoles (cubanos y puertorriqueños) y las otras naciones la suplían, destacándose los EEUU. Por lo tanto, EEUU tuvo el control económico de ambas islas desde principios del S XIX y ya “nos había invadido económicamente.” Para la segunda y alegada “invasión del 1898,” ya había grandes vínculos económicos y de amistad entre los criollos cubanos y puertorriqueños con los “invasores” estadounidenses. No obstante, los “invasores” fueron recibidos con mucha alegría por los españoles-puertorriqueños.

Portada de la Ley de Puertos vigente en la Isla de Puerto Rico, según Real Orden del 5 de febrero de 1886.

 

Cómo puede notarse en el segmento del plano anterior, además del rigor extraordinario de la mensura (parecería que tuvieran un globo o nave aérea, cuando no fue así) la Zona Marítimo Terrestre (ZMT) es muy definida, aceptada y, sobre todo muy acertada como correcta por el nuevo gobierno estadounidense. Y dije “tan acertada” porque personalmente caminé y navegué (1983-2011) por los lugares del 1918 y para nada erran físicamente. Tanto es así que dos años luego de 1916, en el 1918, el entonces Gobernador Arthur Yager, designó cuatro (4) “Bosques INSULARES” de manglares. Con su Proclama y su Ley de Bosques, Yager daría origen estadounidense a los Bosques Insulares de Porto Rico, y también al Servicio Forestal Estatal (SFE).

Yager creaba también, un fondo económico, que desviaría fondos de la Hacienda, o los dineros que provienen de las actividades forestales, como serían la venta de madera y otros usos, dinero para el nuevo Fondo Económico del Sistema Forestal Estatal. O sea que este desvío de fondos a nuestro juicio era, y sigue siendo, una compensación justa: ¿por qué no quedarse – para la administración futura del bosque – lo que el mismo bosque producía?

Para delimitar el borde interno (hacia tierra firme) de los bosques de Boquerón, Aguirre, Ceiba y Piñones, Yager utilizaría a la mencionada “Línea de las altas mareas, deslinde natural de la propiedad del Pueblo de Puerto Rico.” Así las cosas, la misma línea de las altas mareas definiría toda “nuestra” costa puertorriqueña.

1916: “Línea de las altas mareas, deslinde natural de la propiedad del Pueblo de Puerto Rico.”En plano de Parcela Pitahaya – Parguera del Pre-Bosque Insular de Boquerón.”

Si lo anterior es correcto, casi todas las estructuras “privadas” de la costa, serían ilegales y, por lo tanto, “no privadas”. Hoy, 2019, el Programa de Manejo de la Zona Costanera de Puerto Rico, PMZC, entidad bajo el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, y que recibe también mucho dinero federal del National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA para que – entre otras – eduque al Pueblo. El PMZC mal educa ya que sus publicaciones están basadas en serios errores hechos por sus empleados. Estos errores son comunicados al público y a otras agencias estatales y federales.

 

El PMZC ha estado educando equivocadamente al Pueblo, hasta en sus mismas y costosísimas publicaciones a todo color que se reparten gratis al público y otras instituciones de la academia, a escuelas, al público, a los mimos empleados de DRNA, al mismo Gobierno Estatal, a la Universidad de Puerto Rico (Programa Sea Grant, Mayagüez y Humacao). He tenido que llamarle personalmente la atención al PMZC para que ellos corrijan sendos errores en sus publicaciones, en particular sobre las Áreas Naturales del suroeste de Puerto Rico, errores que ofrecen como cierto a miles de ciudadanos, a su vez, el DRNA incluyendo, supe información incorrecta al gobierno federal o IITF (Instituto Internacional de Dasonomía Forestal), en sus mapas recientes de 2011 y del 2019.

 

Están errados un cincuenta por ciento de las Áreas Naturales Protegidas. O sea que, en el suroeste de Puerto Rico, área de mi conocimiento, los mapas de Áreas Naturales Protegidas (ANP) están un 50 % errados. Si se extrapola al resto de Puerto Rico, entonces un 50-75% de las alegadas ANP están equivocadas, y por lo tanto no están para nada protegidas. Como muchos científicos asumen que estas ANP están realmente lo están, cuando realmente no lo están, entonces la mitad de las publicaciones “científicas” sobre las ANP están, por defecto, erradas. ¡Los alegados científicos están basando sus publicaciones en información falsa!

1987, venta de terrenos del Bosque Estatal de Boquerón (Parcela del Refugio de Aves), venta y proyecto que detuvimos en el 1987.

Por otro lado, y ahora, la Oficina del PMZC, en aparente confusión cognocitiva (parece que jamás hayan visto los Planos de 1916, y de forma incorrecta, ahora parece defender al invasor costero y al violador de la Ley de Puertos, y llaman a estas invasiones “legales,” y salen hasta en defensa de los invasores ilegales, cuando su Director, a través de su cuenta de Facebook se pone a acusar al mar que reclama lo suyo, y le da el incorrecto nombre de ¿¡EROSIÓN COSTERA!?

 

Ahora la INVASIÓN, de a costa, prohibida tanto bajo España (Ley de Puertos) y como bajo los EEUU, y que desde el mismo advenimiento del AUTONOMÍSMO, ha sido letra muerta: ¡ha sido llevada a cabo por nosotros mismos, los “puertorriqueños” comenzamos la invasión ilegal (t.c.p. apropiación) de la costa!

1 de diciembre de 2019. Bravata en “El último Trollley,” Santurce. Los edificios al fondo, de Ocean Park, tienen una cuestionable titularidad privada El mar no se equivoca.

En síntesis, nuestra COSTA (que incluye playas, acantilados y manglares) y que es el área natural más útil y de mayor riqueza, de mayor valor económico (donde se establecen los hoteles) y el lugar predilecto para la recreación de las masas, el “área más protegida” por leyes y papeles; en la práctica, ha sido invadida ilegalmente y ahora los invasores parecen tener la protección de la agencia que debería expulsar a los invasores ilegales, o sea, el DRNA y el PMZC. Luego de perpetrarse los hechos, y after the facts, se consiguen “legalmente” los títulos de propiedad, en procesos que están llenos de corrupción administrativa, ya sea por omisión, desconocimiento, y probablemente por obtener beneficios económicos del invasor por perpetrar actos ilegales. El segmento de La Parguera, del Bosque Estatal de Boquerón, en estos momentos tiene unas 200 estructuras ilegales dentro de área “protegida,” o Línea de las altas mareas, deslinde natural de la Propiedad de Pueblo de Puerto Rico.

Con el alegado autonomismo, hemos perdido, irónicamente, MUCHA MÁS “propiedad del Pueblo de Puerto Rico” que con el anterior sistema de gobierno estadounidense. Las alegadas Áreas Naturales Protegidas del ELA no están, protegidas. Tampoco los mapas del gobierno estatal ni el federal tienen clasificados los lindes.

Calle Loiza en Santurce. Foto circa 1958, Post ELA. Nótese los charcos de agua, y la casa sobre zocos, evidencia de la apropiación de una laguna de agua dulce, llamada Ciénaga Machuchal. Después de esta invasión, y hoy día, el DRNA gasta enormes cantidades de dinero en bombear agua del lugar hacia el mar. (Autor desconocido)

O sea, que “los boricuas de pura sepa,” que también son “jíbaros jaibas,” – cuando el ojo del “malvado gringo” no vela – han usurpado más terrenos públicos (de sus “mismos compatriotas” y “hermanos borícuas”) que los mismos y alegados extranjeros (Los estadounidenses no son extranjeros como tampoco fueron los españoles: ellos eran-son los dueños).*


(1) 05.12.19 (2) 14.12.19 (3) 16.01.20

Ley de Puertos: https://issuu.com/coleccionpuertorriquena/docs/ley_de_puertos_vigente_en_la_isla_d


  • Notas aclaratorias:
  • Fui el Primer Oficial de Manejo del Bosque Estatal de Boquerón – BEB – (1983-1987) y pude notar la precisión de los mapas del 1916.
  • Hallé también que, al mapa del BEB del DRNA le faltaban piezas, y logré que se le añadieran otros seis (6) segmentos adicionales al BEB. O sea que cuando salí del BEB (1987), éste era el doble de grande (1983).
  • Contrario a las creencias erradas, bajo España nunca existió la ciudadanía puertorriqueña. La ciudadanía puertorriqueña la ofrecen los EEUU en el 1917, y también ofrecen la americana. EEUU da a escoger entre una y otra.
    Yo no estaba vivo para el 1917. Por lo tanto, soy culturalmente puertorriqueño, y legalmente ciudadano americano.
  • De manera que la equivocada frase “EEUU nos quitó nuestras tierras a los puertorriqueños” es totalmente falsa: éramos españoles, y aún así hay que tener cuidado, y que todo hay que investigarlo con detenimiento.
Mapa español, con la Zona Marítimo Terrestre menos clara que durante la administración estadounidense. 6 de octubre de 1888.

El amor a la belleza

28 Nov

© 2019. Héctor E. Colón-Rodríguez

Biología Evolutiva en acción

Hay que señalar, que en todas las fotos mostradas, es probablemente el macho alfa que el fotógrafo HUMANO y también varón, escoge.

El fotógrafo se llama TIM FLACH, pero muy bien pudiera ser tambien mi difunto padre Antonio, que críaba con mucha pasión, gallos de pelea, los escogía, y luego los echaba a pelear…en galleras de Puerto Rico.

La belleza, símbolo también de otras cualidades (hombría, poder, buenos genes, salud…) está íntimamente correlacionada con la cantidad de hijos dejados (éxito reproductivo).

Foto de Tim FLACH. Gorrión.

O sea que, los mismos genes para “gustarle” el ave a la hembra, son los mismos que “atraen” a este excelente fotógrafo, sin que ello implique su orientación sexual muy personal.

Estos gustos por “la belleza,” están en nuestros genes. De ahí se dice que, hasta los Faraones Egipcios (y luego la Nobleza europea) escogieran entrecruzarse entre ellos mismos, para no dañar su sangre azul...esto, muchos años de que Gregor Mendel “descubriera” las bases de la genética.

De lo anterior surge la frase popular, no te juntes con esa chusma… y otras como, dime con quién andas y te diré quién tú eres…

Rey de los Zopilótes. Foto de Tim FLACH.

Darwin notó esta predilección especial humana por la belleza (y otros caracteres) y los utilizó para explicar sus teorías (Selección Natural, Selección Sexual y Selección Artificial).

En este caso, el fotógrafo sirve de agente selector y lleva a cabo – sin saberlo – tanto Selección Sexual como Artificial. Como el fotógrafo, es también un animal, Homo, está ejerciendo, a su vez Selección Natural.

Faisán macho. Foto: Tim FLACH.

Y si usted, sí, usted el que lee, le gustan las fotos, y compra el libro (espero que haya un libro), usted y yo habremos caído de igual forma, en la trampa de “la belleza.”

Fuente:

https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2621192381253152&id=109386009100481

Radiación adaptativa de Bobitos Antillanos (Aves, Tyranidae).

24 Nov

HISTORIA EVOLUTIVA DEL CARIBE

© 2019. Héctor E. Colón

De niño llevaba a Omi, mi hijo mayor a recorrer el manglar frente a la Casa del Bosque de Boquerón.  Como diversión, explorábamos el manglar y buscábamos los organismos y animalitos de este importante ecosistema. No sé si él se acuerda, pero había un animalito que era un deleite observar: el Bobito de Puerto Rico. Los Bobitos Antillanos del género “Contopus,” son aves de la Familia Tyranidae (una familia donde las especies – en general – son muy territorialistas, agresivas o “tiranas”). Pero a diferencia del género Tyranus, Contopus aparenta ser menos agresivo, desde el punto de vista humano. (Ellos sí defienden su territorio de otras formas, que parecen ser menos agresivas que Tyranus).

Bobito de Cuba.
Foto cortesía de Jorge Uria.

Como el nombre infiere (bobito, o tonto pequeño), los Contopus son más  tranquilos que los Tyranus. Son tan bobitos, que uno puede acercarse a sus perchas, y disfrutar su  comportamiento a simple vista, y verlos a ellos atrapar insectos al vuelo. Son puro entretenimiento. En adición, su observación se lleva a cabo dentro de la frescura y la sombra del bosque.

Bobito de Puerto Rico,
Contopus portoricensis
Foto cortesía de Kenny Enriquez.

Este género de ave tiene el vuelo corto, y es muy posible que las especies antillanas no migren entre las islas, lo que sería ideal utilizar esta hipotesis para explicar que su grupo se haya diversificado en Las Antillas: al no haber flujo genético, se favorecería su especiación. 

Bobito de Cuba, Contopus caribaeus,
Foto cortesía de Elien

Siguiendo la anterior línea de pensamiento, entonces de un antesesor común, surgirían varias especies, y de ahí el concepto de Radiación Adaptativa.

Radiación Adaptativa del Bobito, “Contopus,” en las Antillas. De Rafael H. et al. Birds of the West Indies. Princeton: Princeton University Press. 2003.
Esquema simplificado de Radiación Adaptativa.
El Caribe y The West Indies, en círculo, de Raffaele, H. et al. 2003, ligeramente modificado de Bond, J. Birds of the West Indies, Lindo: Collins, 1974.

Versión 28 de noviembre de 2019.

La otra evolución de Darwin

24 Nov

© 2019. Héctor E. Colón-Rodríguez

Hoy se cumplen doscientos años de la publicacion de The Origins of the Species by Natural Selection. Este libro cambiaría toda forma de pensar prestablecida en todo el planeta. Bueno, no en todo el planeta, pero en gran parte de la civilización científica global.

Es que el pensamiento darwiniano – no tan solo aglutina a todas las ramas de la Biología pura y práctica (e.g. medicina. agronomía, y otras) – sino que incide en la psicología. historia, sociología, demografía, y hasta en la economía de los países.

En el libro Darwin diserta y elabora sobre la formación de nuevas especies a partir de un ancestro común. Esto implicaba la evolución o cambios de especies ).  Ya no habrían especies ideales, o platónicos, inmutables, creadas como tal por un creador o dios. La postura de Darwin, sería – en ciertos  contextos históricos – un pensamiento prohibido por creencias religiosas ya establecido.  Darwin, se enfrentaba al establishment, como lo hizo Galileo, pero en ambiente más acogedor, más liberal y menos punitivo: La Inglaterra del Siglo XIX. Esta Inglaterra, ya había acogido previamente, la interpretación liberal de a Biblia, que en sí fue una ruptura revolucionaria con la Iglesia Católica Romana. Martín Lutero ya habia sentado las bases de un nuevo pensar, se habia revelado con éxito al mayor imperio: al Imperio Eclesiástico del Vaticano. Sus posturas fueron – convenientemente acogidas por algunos poderosos monarcas alemanes e ingleses y él fue protegido. O sea, que si Lutero tuvo éxito en cuestionar lo establecido (creer a otro ser humano y tomar como cierto su interpretación bíblica) ¿por qué otros no podían tener sus propias interpretaciones libres de los dogmas bíblicos sobre el origen de las especies?

The Origins of Species by Means of Natural Selection. 1859. Charles Darwin, M.S.

La otra evolución de Charles Darwin, y tal vez la más profunda, no se llevaba a cabo metido en “el campo” o en la naturaleza, se llevó a cabo dentro de su mente. Esta, revolución mental, tomaría unos veinte años en completarse, y se dice que fue acelerada por la competencia intraespecifica de Alfred R. Wallace, un joven naturalista y compatriota, que llegaría a similares conclusiones: Selección Natural.

Charles Darwin, Master of Science.

De historia natural a ciencia: El primer viaje de Darwin lo realizó como un mero colector y organizador de objetos, o un HISTORIADOR NATURAL, estilo Linneo, a bordo del Beagle, y su segundo viaje, fuera del barco, sería uno – como diríamos –  interno, introspectivo e íntimo, un viaje mental que cambiaría el pensamiento humano de una forma radical y que perdura hasta el día de hoy. Se dice que su “teoría” ha sido uno de los más grandes hitos de la humanidad.

Russell Wallace. Co-autor del concepto de Selección Natural.

CIENCIA. Es en ese segundo viaje mental, contemplativo, dónde se hacen preguntas se formulan y ponen a prueba, hipótesis, en lo que hoy se conoce como CIENCIA, y en el caso de EVOLUCIÓN, se visualizan los procesos en constante cambio, no estáticos. Cómo Ciencia, la evolución orgánica ha sido ratificada, una y otra vez por millones de investigaciones realizadas y publicaciones hasta el mismo día de hoy. En ningún sólo caso se ha derrumbado los postulados darwinianos.

Tanto es así, que para muchos, ya el concepto se le puede llamar Ley, como se le llama LEY a los efectos de la gravedad entre los objetos, o entre los cuerpos celestiales, y su influencia en el comportamiento, ineludible, de que “todo caiga hacia abajo.”

A Charles Darwin se le conoce como el Padre de la Biología Evolutiva, un principio unificador dentro del estudio de lo biológico. “Nothing in Biology Makes Sense Except in the Light of Evolution” Nothing in Biology Makes Sense Except in the Light of Evolution” dijo otro gran biólogo evolutivo de nombre Theodosius Dobzhasky, en 1973.

Radiación adaptativa en gorriones de Las Galápagos.

Contexto histórico y económico.
Estos hechos darwinianos ocurrían porque en su patria, Inglaterra, los pensamientos liberales estaban muy avanzados en relación a otras naciones europeas (e.g. España). Además de vivir en una civilización liberal en pensamiento y obras, le ayudó mucho también algo que siempre ayuda: el hecho de qué Darwin era económicamente multimillonario por herencia. Es más, de él haber nacido en España, por ejemplo, y de él haber llegado a estas conclusiones (descendencia de los seres de un común antecesor) lo hubieran quemado vivo, en la “Santa” Inquisición.

También ayudó mucho a Darwin, el hecho de que los territorios “españoles” de América, ya estuvieran liberados de España y permitieran que los ingleses entrarán y explorarán sus territorios, algo impensado durante la Monarquía española, una monarquia en guerra constante contra Inglaterra.

Este nacimiento de Darwin, en “cuna de oro,” en un país tan avanzado como Inglaterra ayudaba mucho al avance de las nuevas ciencias y ya no tendría el obstáculo de una atrasada y anquilosada España. Y como ya dijera, las independencias de las colonias españolas de la madre patria fue otro factor que permitiera la entrada del extranjero. No he dicho sin embargo que, para aquel tiempo se respiraban aires liberales y de establecer repúblicas, y donde la ilustración y la razón sobrepasaran las creencias por mera fe.


“Desde chico el niño Charles Darwin tenía una obsesión: coleccionaba distintas cosas, desde caracoles, hasta sellos postales, estampillas, monedas, piedras y cualquier cosa que podía catalogar y exhibir.”


(Continuará)

Referencias:
https://www.infobae.com/tendencias/2019/11/24/a-200-anos-de-el-origen-de-las-especies-el-libro-que-cambio-la-vision-de-la-evolucion-en-la-tierra/

Radiación adaptativa de Bobitos Antillanos (Aves, Tyranidae).
https://hecolon.wordpress.com/2019/11/24/radiacion-adaptativa-de-bobitos/

¡Pitirre, guatíbere, petigre!

https://hecolon.wordpress.com/2019/11/21/147/

¿Tendrá cada Guaraguao su Pitirre?

https://hecolon.wordpress.com/2019/10/26/cada-guaraguao-tiene-su-pitirre/

Expedición Paleontológica

22 Nov

©2019. Héctor E. Colón

Costilla de Dugon Sirenidae
Foto por el autor.

La paleontología es una ciencia pluridisciplinaria que requiere una mente privilegiada y que sepa de muchos campos separados y los logre sintetizar en algo coherente y que “diga algo” tiranosáurico o contundente.

Para colmo, el paleontólogo trabaja con restos de organismos fósiles que a veces solo se encuentran pedacitos, y desde ahí, él debe partir – usando sus inmensos conocimientos y otros restos almacenados en museos – compararlos y diferenciarlos, o unirlos, utilizando el método científico. Con fines ilustrativos, una hipótesis sencilla podría ser: “X es diferente a Y.”

El paleontólogo debe conocer de geología, datación, biología, zoología, botánica, ecología, sistemática, taxonomía, evolución orgánica, anatomía comparada, y mil cosas más.

Recuerdo gratamente haber acompañado al Dr. Jorge Velez-Juarbe y el Dr. Ángel Nieves en un viaje de campo en búsqueda de fósiles en una quebrada de San Sebastián del Pepino.

De izquierda a derecha, Angel Nieves, persona que no recuerdo, Héctor E. Colón-Rodriguez, y Jorge Vélez-Juarbe

Para mí fue de las mejores experiencias que he tenido en mi vida. Cómo biólogo evolutivo, pude volver a darme cuenta de lo insignificantes que somos los humanos ante el inmenso relioj geológico.

Si mal no recuerdo, la Formación de San Sebastián es de unos 30 m.a. si no estoy mal. Esta formación subyace a otras capas o estratos superiores de depósitos de fósiles marinos que llevan varios nombres (Formaciones Lares, Camuy, etc.).

Donde me quedé perplejo era poder ver restos de dugones (parecidos a los manatíes), restos de tortugas marinas, y hasta madera fosilizada.

Por si lo anterior fuera poco, todo esta Formación San Sebastián enterrada bajo inmensas, y posteriores (más “jóvenes”) capas de piedras calizas, con un espesor de tal vez mil pies. Imagínense la cantidad de organismos marinos muertos y convertidos en caliza.

Cuando hubo el cambio de soberanía en Puerto Rico, se hizo un inventario por el New York Botanical Gardens, titulado “The Scientific SURVEY of Porto Rico…”

Se estudió de todo. Si antes, del 1898, y durante el tiempo español solo hubo un puñado de investigadores (contrario a lo ocurrido en Cuba), ya desde comienzos del Siglo Americano se llenaría la Isla de científicos.

Un campo estudiado fue el de la Paleontología. ¿Pero quién guio a los visitantes a San Sebastián? Un residente ilustrado (“self-made”) de nombre Narciso Rabell-Cabrero.

El Dr. Ángel Nieves publicó un libro sobre este último personaje.

He aquí el enlace:

http://www.lulu.com/shop/angel-m-nieves-rivera-and-edgar-j-maiz-lopez/narciso-rabell-cabrero-1873-1928/paperback/product-21756537.html

Para fechas geologicas: https://www.journals.uchicago.edu/doi/abs/10.1086/683335

TALUDES: Sol y Bosque

22 Nov

© 2019. Héctor E. Colón

Hoy les menciono dos organismos muy hermosos que se benefician de la transición entre el bosque y el sol. Una orquídea y un ave.

Los dos seres viven en barrancos de carretera o en taludes naturales.

El primero es La Mariposilla, Bletia patula, una orquídea terrestre.

Bletia patula. Foto del autor. Parque de Las Cavernas del Río Camuy. 2012.

De acuerdo a James D. Ackerman, y su libro de historia natural titulado Orchids of Puerto Rico (San Juan: UPR, 1991), dice:

“ Con frecuencia las plantas crecen en riscos y bancos de tierra, en áreas abiertas…especialmente en los bosques calizos húmedos…” (p.88).

Mi otro organismo es el San Pedrito, o Papagayo, Todus mexicanus, quien también utiliza los taludes para anidar en huecos que él escava .

San Pedrito macho, entrando, o inspeccionando un nido.
Foto: Mary Vazquez


Esta ave, del género Todus, es endémica de Puerto Rico, y junto con otras cuatro especies, forman a la familia de fósiles vivientes Todidae de las Antillas Mayores. Todidae es endémica de las Antillas Mayores.

San Pedrito trayendo comida a sus hijos. Foto cortesía de Miguel Angel.